¡Bienvenidx a mi espacio de 

psicología y psicoterapia! 

Te ayudo a sentirte mejor

Un espacio donde puedes expresarte, comprenderte y empezar a sentirte mejor, trabajando desde el cuerpo, la emoción, el vínculo y la palabra.

¿En qué situaciones te puedo ayudar?

Trastornos del estado de ánimo

Ansiedad, depresión, estrés...

Gestión emocional

Bloqueo, desbordamiento, desconexión…

Baja autoestima

Inseguridad y autocrítica excesiva.

Mejora de las relaciones interpersonales

Conflictos, dependencia o dificultad para poner límites.

Duelos, rupturas y pérdidas

Dolor, culpa, confusión o dificultad para cerrar una etapa.

Crisis existenciales

Sensación de vacío, falta de sentido o de rumbo.

Estrés laboral

Agotamiento, saturación o ansiedad relacionada con el trabajo.

Autoexigencia

Perfeccionismo, necesidad de control o dificultad para parar.

Insomnio

Problemas para dormir por exceso de pensamientos o ansiedad.

¿Cómo trabajo?

Tengo un firme compromiso con mi labor como psicoterapeuta, trabajando siempre de manera ética, respetuosa y con una perspectiva de género.
Mi enfoque se centra en la persona que está frente a mí, garantizando un espacio seguro y cuidadoso en cada sesión.

Un enfoque humanista con el que sanar

Como psicoterapeuta, creo firmemente que todos tenemos el potencial de alcanzar una vida plena y saludable. Por eso, en mi práctica profesional, ofrezco un enfoque terapéutico centrado en la emoción y en el vínculo, que me permite acompañar a mis pacientes en su proceso de crecimiento personal y desarrollo de la salud mental.

  • Amplia formación con un enfoque humanista y relacional:

    Mi sólida formación en diversas técnicas psicológicas me permite adaptar la terapia a las necesidades únicas de cada persona. Con un enfoque humanista, sistémico y vincular, promuevo el autoconocimiento y desarrollo personal a través de la empatía y el respeto, favoreciendo el bienestar emocional.

  • Conexión terapéutica:

    El vínculo que se construye en terapia es, en sí mismo, parte de la sanación. Un lazo seguro, sensible y presente que permite vivir una experiencia emocional reparadora y transformar patrones relacionales profundos.

  • Tratamientos eficaces y basados en evidencia:

    Aplico tratamientos psicológicos respaldados por la evidencia científica, combinando enfoques terapéuticos eficaces con un seguimiento constante para asegurar resultados positivos y duraderos.

¿Cómo es el proceso terapéutico?

  • Evaluación inicial:

    Durante las primeras 4 o 5 sesiones aproximadamente, nos centramos en conocer el motivo de consulta, los síntomas actuales y tu historia personal y relacional. Lo hacemos a través de herramientas como el genograma y la línea de vida, que nos permiten comprender tu trayectoria y los vínculos significativos que te han marcado. Este primer bloque nos ayuda a profundizar en el funcionamiento psíquico y emocional, y a identificar el conflicto subyacente más allá del síntoma visible. A partir de ahí, construimos una comprensión más clara del proceso terapéutico que necesitas. Cada persona tiene su propio ritmo, por lo que este proceso es siempre flexible y adaptado a ti.

  • Formulación y dirección del proceso:

    Basándonos en la evaluación inicial, el paciente y el psicoterapeuta trabajaremos juntxs para elaborar una formulación del caso, una especie de mapa que nos orienta y ayuda a definir metas terapéuticas compartidas. Esta hoja de ruta es flexible y se va ajustando según el proceso. En cada sesión se da prioridad a lo que el paciente trae en el momento, porque eso que aparece espontáneamente suele estar conectado —aunque sea de forma indirecta— con los conflictos emocionales de fondo.

  • Enfoque humanista integrador y terapia focalizada en la emoción:

    Cada proceso es único. Teniendo en cuenta los síntomas y los conflictos emocionales o relacionales que hay en el fondo, adaptamos las herramientas a las necesidades y el momento de cada persona. Trabajo desde un enfoque integrador, con base humanista, emocional y corporal, complementado con técnicas sistémicas, cognitivo-conductuales y de otros modelos, según el foco terapéutico.

  • Seguimiento y evaluación continua:

    Cada cierto tiempo (aproximadamente cada 5 sesiones), realizamos una revisión conjunta del proceso terapéutico: observamos si el camino recorrido está siendo útil, si hay avances en las metas planteadas y si es necesario ajustar el enfoque o el rumbo. Ahora bien, la terapia no se limita a lo que ocurre en sesión. El verdadero cambio comienza cuando empiezas a llevar lo trabajado a tu vida cotidiana. Aplicarlo fuera te permite ver qué te ayuda, qué te cuesta y qué patrones siguen repitiéndose. Las sesiones son el espacio donde traemos esas experiencias, exploramos lo que aparece y generamos nuevas formas de comprender y responder. Como terapeuta, estoy aquí para acompañarte, facilitar el proceso y sostener lo que aparece, pero el cambio profundo sucede cuando comienzas a implicarte también fuera de las sesiones, a tu propio ritmo y desde tu experiencia.

“Solo cuando estamos en contacto con lo que sentimos, podemos empezar a transformarlo.”

¿Cuándo empezamos?

No dudes en ponerte en contacto para resolver cualquier duda o solicitar una primera cita. Estaré encantada de escucharte.