Sostener lo que siento sin desbordarme ni desconectarme

En febrero hablamos de escuchar las emociones.

Aprendimos que las emociones no aparecen porque sí, que funcionan como una brújula interna y que muchas veces lo que sentimos tiene sentido dentro de nuestra historia.

Este mes vamos a dar un paso más: aprender a sostener lo que sentimos.

Pero antes de seguir, quiero aclarar algo importante.

Regular una emoción no significa controlarla.
No significa dejar de sentir.
No significa ser más fuerte.

Regular es poder estar con lo que sentimos sin que nos arrastre por completo…
ni que tengamos que desconectarnos para poder continuar.

¿Qué ocurre cuando no podemos regular?

A veces nos desbordamos.

La emoción sube rápido, el cuerpo se activa, la mente se acelera. Aparece ansiedad, irritabilidad, tensión o rumiación.

Otras veces ocurre lo contrario.

Nos apagamos.
Nos desconectamos.
Sentimos vacío, bloqueo o una especie de distancia interna.

Ninguna de estas respuestas significa que haya algo mal en ti.

Significa que tu sistema nervioso está intentando protegerte.

El sistema nervioso y la regulación

Nuestro sistema nervioso autónomo está diseñado para mantenernos a salvo.

De forma muy simplificada, podemos experimentar tres grandes estados:

No elegimos conscientemente entrar en estos estados.
El cuerpo responde antes que el pensamiento.

Por eso muchas veces sabemos que “no es para tanto”, pero nuestro cuerpo ya está reaccionando.

La regulación emocional tiene mucho que ver con ampliar nuestra capacidad para movernos entre estos estados sin quedarnos atrapados en uno de ellos.

La ventana de tolerancia

Podemos imaginar que cada persona tiene una especie de ventana interna donde puede sentir emociones intensas sin desbordarse ni apagarse.

Cuando estamos dentro de esa ventana:

Cuando salimos de ella:

Regular no significa no salir nunca.
Significa aprender a volver.

Ritual de marzo

Aprender a volver

Si febrero fue el mes de escuchar las emociones,
marzo es el mes de aprender a sostenerlas.

Cuando aquí hablamos de ritual, no nos referimos a algo que tengas que hacer cada día ni a una práctica rígida.

Un ritual es una intención que marca el tono del mes.

Este mes la propuesta es sencilla:

Este mes quiero aprender a volver.

Volver cuando me activo demasiado.
Volver cuando me desconecto.
Volver cuando me pierdo en lo que siento.

No significa no salir nunca del equilibrio.
Significa reconocer que puedo regresar.

Una pequeña acción para esta semana

Te propongo algo muy sencillo.

Durante esta semana, cada vez que notes que algo te altera o te apaga, haz una pequeña pausa y pregúntate:

No tienes que cambiar nada todavía.

Solo empezar a reconocer tu propio mapa.

Algo importante antes de seguir

La regulación emocional no es algo que aprendamos completamente solos.

Nuestro sistema nervioso se regula en relación con otros: a través de miradas, presencia, tono de voz, cercanía o seguridad.

Muchas dificultades actuales con la regulación tienen que ver con que en algún momento no hubo suficiente co-regulación.

Eso no es un fallo personal.
Es historia.

Y la buena noticia es que el sistema nervioso puede aprender nuevas formas de volver a sentirse seguro.

Lo que iremos trabajando este mes

Durante marzo iremos explorando cómo regularnos desde distintos lugares:

Porque regular no es controlar lo que sentimos. Regular es poder sentir sin perdernos en ello.

Paule Bilbao · Psicoterapia 🌿

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *