Cómo sostener una emoción cuando se intensifica

En la entrada anterior hablábamos de regulación emocional y de algo importante:
regular no es controlar lo que sentimos.

Regular es poder estar con lo que sentimos sin que nos desborde…
ni tener que desconectarnos para poder seguir.

Hoy quiero que bajemos esto a algo más concreto.

Porque cuando la emoción sube, no necesitamos más teoría.
Necesitamos algo que nos ayude en ese momento.

Cuando la emoción se intensifica

Puede que lo reconozcas.

La emoción sube rápido.

El cuerpo se activa, la respiración cambia, la mente se acelera.
O, en otros momentos, aparece una sensación de bloqueo o desconexión.

En esos momentos, intentar “pensar mejor” no suele funcionar.

Porque el sistema nervioso ya está activado.

Y cuando el cuerpo está en activación, la regulación empieza por el cuerpo.

No se trata de quitar la emoción

Muchas veces lo que intentamos es que la emoción desaparezca.

Pero eso no suele ayudar.

Desde enfoques como la terapia focalizada en la emoción, la teoría polivagal o el Somatic Experiencing, entendemos que:

Regular no es dejar de sentir.
Es poder sentir sin desbordarnos.

Acercarnos sin saturarnos

Algo importante: no necesitamos meternos de lleno en la emoción.

El cuerpo se regula mejor cuando nos acercamos poco a poco.

Podemos:

Esto ayuda a que el sistema nervioso no se sature.

A esto se le llama, desde el trabajo corporal:

ir y venir
acercarse y alejarse
sostener sin invadir

Una práctica para momentos de desbordamiento

He grabado una práctica pensada para esos momentos en los que la emoción sube y cuesta sostenerla.

A diferencia de otras prácticas más centradas en la calma, esta propuesta te ayuda a:

No es para hacerlo perfecto.
Es para acompañarte.

Puedes escucharla cuando lo necesites, incluso si la emoción ya está presente.

Descargar práctica: Sostener la emoción sin desbordarme

Cómo utilizar esta práctica

Puedes usarla:

No necesitas estar tranquila/o para empezar.

Y no necesitas que la emoción desaparezca para que funcione.

A veces el cambio es pequeño.

Pero ese pequeño cambio ya es regulación.

Esta práctica no sustituye lo que ocurre en terapia.

Es una forma de acompañarte entre sesiones, de empezar a entrenar algo muy importante:

Para esta semana

Si te apetece, puedes observar:

No hace falta hacerlo siempre.
Solo empezar a probar.

Regular no es controlar.
Regular es aprender a volver a ti cuando lo necesitas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *